“Nunca digas no”. Esta es una de las frases que con más frecuencia escuchamos a modo de consejo, cuando una persona, sobre todo alguien muy joven, es contratada por una empresa.
La razón es simple, aunque no todos tienden a asimilarla y a hacerla suya: quien apenas inicia su recorrido por el complicado mundo laboral, pero sobre todo quien tiene ambiciones de crecer, de superarse, de escalar espacios en la pirámide jerárquica que todo empleo establece, debe estar listo para la más arriesgada y la más escabrosa de las encomiendas.
Leer más
http://www.grandesmedios.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario